Fotolia_32097609_S-655-x-437Si eres una persona poco deportista, te recomiendo que empieces aproximadamente tres meses antes de la fecha de inicio del Camino a prepararte de forma progresiva. Al tratarse de una actividad física de intensidad moderada, debes someterte a un reconocimiento médico previo para ver que todo está correcto y, si es posible, a una prueba de esfuerzo para determinar si tu cuerpo está preparado para este reto.

Al principio del entrenamiento comienza intentando hacer la mayor parte de los desplazamientos que puedas andando en lugar de coger el coche. Las primeras dos semanas debes hacer ejercicio físico suave durante una hora, entre tres y cuatro días a la semana, para habituar al cuerpo al esfuerzo.

Lo ideal es que empieces por zonas llanas. El resto del primer mes debes dedicarlo a aumentar la duración de los paseos hasta que estés aproximadamente dos horas caminando, además de elegir lugares en los que haya zonas llanas y pendientes. En el segundo mes ya debes realizar paseos de al menos dos horas tres veces por semana e intentar hacer alguna ruta de senderismo por la montaña aumentando el tiempo de manera gradual. En este periodo trata de utilizar el material que vas a usar en el Camino (calzado y bastón) durante el senderismo.

En el último mes, cuando tu cuerpo ya está preparado para un ritmo de entrenamiento alto, debes intentar subir alguna montaña con no demasiado desnivel para que, si te encuentras con algo similar durante el Camino, puedas superarlo sin problemas.

Para disfrutar plenamente del camino te recomendamos dejar tu mochila para que nosotros te la transportemos, así iras mucho mas cómodo y sin peligro de contracturas ni dolores de espalda innecesarios. 

Si cumples con este plan, serás capaz de completar el Camino de Santiago con garantías. ¡Buen camino