La memoria de las aldeas damnificadas por el embalse de Belesar, con una cola de más de 50 kilómetros que baña numerosos municipios, una de ellas es Portomarín , por donde pasa el Camino Francés. Un pueblo muy concurrido en verano por los peregrinos y en invierno por los turistas que quieren ver las ruinas del antiguo Portomarin que debido a la sequia se asoman y dejan una bella estampa para algunos y para muchos una imagen desoladora.